Recomendaciones: ¿Qué ocurre si me salto alguna de estas fases?

Es muy importante que sepamos que si modificamos el ciclo del aprendizaje, no permitiremos que los conceptos y actitudes se generen adecuadamente. Vamos a ver algunos ejemplos de acciones que no se deben hacer:

1. Solo trabajamos la 1ª Fase (Información/Sensibilización)

Suele ser muy común que consideremos que hemos “educado” a nuestros niños y nuestras niñas porque les hayamos hablado sobre una realidad. Pero la información actualmente no es el problema. Están acostumbradas y acostumbrados a recibir mucha diariamente y seguir viviendo al margen de estos problemas; en general, los medios de comunicación se han encargado de hacernos “insensibles” y no debemos caer en esta misma línea.

2. Trabajamos la Fase 1ª (Información/Sensibilización) y saltamos directamente a la 3ª (Acción)

También suele ser habitual trabajar de esta forma. Conocemos la realidad de un problema desde un enfoque distante del que no nos sentimos parte ni responsables. Posteriormente pasamos a la acción, planteando propuestas que buscan el cambio en otras personas o instituciones. Es decir, no nos implica, y nos resulta fácil pedir que otras personas o entidades modifiquen su actuación. Esta es la perspectiva desde la que se plantean muchas campañas, en las que se “denuncia” hacía fuera, sin pensar en nuestra responsabilidad, y que fomentan una actitud “paternalista” y de “ayuda” pero no un compromiso real.

3. Trabajamos la Fase 1ª (Información/Sensibilización) y la 2ª (Reacción/ Reflexionamos sobre nuestra actitud) pero no llevar a cabo la 3ª

En este caso, se ha trabajado con los chicos y las chicas su aproximación a la situación, se les ha sensibilizado con ésta y posteriormente se les ha hecho “co-responsables” de la misma, revisando las interconexiones entre su modo de vida y actitudes cotidianas y la desigualdad. Si no trabajamos la última fase en la que forman parte del cambio, en la que se sientan capaces de generar nuevos métodos y soluciones, les produciremos una fuerte sensación de “impotencia”. Cuántas veces hemos escuchado “¿y yo que puedo hacer?”. En nuestro mundo hoy día impera la idea de que esta injusticia es “inevitable” y que además no podemos hacer nada por cambiarla. No debemos contribuir a este sentimiento. Nuestro objetivo es promover personas activas y creativas ante la realidad, que son motores de cambio y están convencidas de que es posible.