¿Qué personas están más excluidas?

logoA nivel mundial las personas que están más excluidas son las MUJERES Y NIÑAS. En esta propuesta didáctica, trabajamos de manera transversal, las situaciones de exclusión en la que viven, intentando visibilizar sus necesidades, su realidad y sus derechos.

A continuación os dejamos algunos conceptos que nos gustaría que tuvierais claros para la realización de las actividades, sobre todo, en el momento de las conclusiones.

Género:

El concepto de género es una construcción social y cultural en torno a la característica sexual, por tanto dependiendo de donde seamos y del contexto en el que vivamos, se esperan diferentes cosas (responsabilidades y funciones) de nosotras y nosotros según seamos mujeres u hombres. Esto provoca que se limite el desarrollo de nuestras capacidades, las cuales pueden no estar valoradas o incluso, mal vistas, generando grandes desigualdades en el acceso a derechos, en el disfrute de la vida o en el reconocimiento social.

Cuidados:

Los cuidados son las tareas cotidianas de gestión y mantenimiento de la vida, como por ejemplo, el mantenimiento de los espacios y bienes domésticos, el cuidado de los cuerpos, la educación/formación de las personas, el mantenimiento de las relaciones sociales o el apoyo psicológico a los miembros de la familia. Son la base misma de la vida y siempre han estado ahí aunque a veces los naturalizamos y nos cuesta diferenciarlos y otorgarle entidad propia.

Se asume que las mujeres son las que deben encargarse de manera “natural” del cuidado y se piensa incluso que cuidar es lo que da “sentido” a sus vidas. En muchas ocasiones, también se asume que las mujeres deben encargarse también de la familia ampliada (incluyendo a la familia del esposo). A su vez, esto hace que, en una mayoría de casos, los hombres se desentiendan de su propio cuidado o no asuman las responsabilidades en el cuidado de otras personas.

Se observa como las actividades relacionadas con el sostenimiento de la vida (trabajo de cuidados) y que en su mayoría realizan las mujeres, no están remuneradas, casi siempre ocurren en el ámbito de lo privado, se consideran no cualificadas y, por tanto, no generan derechos. Sin embargo, el trabajo remunerado, lo que entendemos por “empleo” no sería posible sin todo el trabajo de sostenimiento de la vida que realizan tantas mujeres. Los pilares de los cuidados son: el trabajo no remunerado de las mujeres en la familia y el trabajo precario de las empleadas de hogar.

El objetivo de todo modelo de desarrollo debe estar orientado a garantizar las condiciones de sostenibilidad de la vida, con la corresponsabilidad de los hombres, las empresas y las instituciones, donde los cuidados (el cuidado de las personas y el cuidado del medio ambiente) sean la base fundamental para mantener una vida feliz, una vida que merezca la pena ser vivida.

Cadena global de cuidados:

En España, el trabajo de cuidados es una actividad que progresivamente han ido asumiendo las mujeres inmigrantes, quienes en la mayoría de los casos, se tratan de madres que dejan menores en su país de origen, quienes serán atendidos por personas, generalmente mujeres de su familia (sus tías o abuelas), con lo que se conforma una cadena global de cuidados.

Violencias basadas en género:

Una de las peores manifestaciones de las desigualdades de género son las Violencias Basadas en Género, es la violación de los derechos humanos más habitual y que afecta a mayor número de personas en el mundo, por el simple hecho de ser mujeres. Las violencias pueden ser físicas, psicológicas, económicas y patrimoniales, sexuales o institucionales. La violencia también es directa (la visible) o indirecta (estructural y cultural).

Otra forma de violencia es la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Aunque las formas de explotación, el modo de operación y rutas de migración son distintas en cada región, la trata de personas con fines de explotación sexual es un fenómeno que sucede en numerosos países, siendo España uno de los principales países tanto de origen, como tránsito y destino, sobretodo en la ruta de migración procedente de África y América Latina. Según Naciones Unidas, las dos terceras partes de las víctimas de trata detectadas en el mundo son mujeres y el 79% de las personas víctimas de trata lo son con fines de explotación sexual.

Desde esta propuesta didáctica, apelamos a la libertad de elegir qué nos hace felices y el derecho a acceder a estas cosas desde la misma posición. Hay que aceptar y poner en valor el hecho de que todas las personas somos igualmente diferentes y, por ello, se deben proteger y garantizar la igualdad de oportunidades y la igualdad de resultados para todas las personas, sean hombres o mujeres.